Que triste que cotidianamente se estén viviendo diferentes experiencias con la inseguridad.Jóvenes de todos los estratos sociales, se ven drogados, trasnochando, en antros de vicio, de mal vivientes con vestimentas estrafalarias, embriagados, muchos idos de la mente, conduciendo vehículos de tracción mecánica con la autorización de sus familiares, sin la pericia necesaria, a exceso de velocidad, jugando arrancones en calles céntricas de la ciudad con resultados trágicos.
Supuestamente contamos con autoridades que siempre deberían estar al pendiente para prevenir lo incierto que se pueda generar en contra de los ciudadanos.
En los diferentes municipios de nuestro Estado de Sonora, se están viviendo situaciones constantes de muertes de jóvenes implicados en accidentes automovilísticos y diversos ilícitos, lo que lamentamos profundamente, además persiste la inseguridad en las calles, siguen en poder de la delincuencia, existe la percepción que los mandos policíacos >le han fallado al Estado, a los Municipios y a los ciudadanos<
Todo lo que se mueva y suceda en la vía pública en materia de prevención es responsabilidad de la Policía y Tránsito Municipal, que se considera tiene una esfera de acción muy amplia, además tiene participación directa en todos los ilícitos en flagrancia, por ende nos damos cuenta que la policía se encuentra mal administrada o al parecer está condicionada.
Señores, esto no se va acabar con psicólogos ni discursos de buenas intenciones, hay que actuar con prudencia pero con mano firme, necesariamente hay que aplicar la ley como a derecho corresponde.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Código Penal y de Procedimientos Penales, Bando de Policía y Gobierno, fueron constituidos para ser respetados, aplicados y normar conductas en la vía pública, así es que ¡adelante! Con el apoyo irrestricto de las autoridades Gubernamentales, Municipales y de los ciudadanos por el bien de nuestras poblaciones.
En el caso especifico de las Autoridades Municipales, este problema se torna muy complejo por ser la autoridad más cercana a la población y tener la necesidad de atender las solicitudes sobre la legítima demanda de la sociedad en general.
Por supuesto que no toda la responsabilidad se la dejaremos a las autoridades, nosotros los padres de “FAMILIA” no vemos a nuestros hijos con sabiduría, no los encausamos con principios y autoridad moral, ignoramos quienes son sus amistades, cuales son sus actividades de diversión, que toman, que fuman, que inhalan, si llegan o no a su casa, pero estamos tranquilos con la vida licenciosa que llevan.
El peligro aparece cuando empiezan a vivir, en la vagancia, alcoholismo, adicciones, etc. etc.
Solo una actitud firme y respetuosa nos permitirá confiar en nuestra capacidad para gobernar sus vidas mientras sean jóvenes, acerquémonos, platiquemos y acordemos con nuestros hijos, por la unidad y respeto de nuestra familia.
Roberto Fleischer Haro, egresado de la cuarta generación de la Escuela de Policía. Registro Nacional de Seguridad FEHR440205H26223583 e. Mail rfleischer_44@hotmail.com