martes, 27 de enero de 2009

La falta de organización policiaca

Por ningún motivo se debe maquillar la información policíaca relacionada con los ilícitos y accidentes de tránsito, ya que es más decente hablar con la verdad a los ciudadanos que cotidianamente estamos viviendo la realidad de los acontecimientos, porque lo que percibimos no es lo que se indica.

Es necesario hacer algunas precisiones.

Vemos la proliferación y el desorden de los conductores de unidades de tracción mecánica en los diferentes sectores de la ciudad, estacionados en sentido contrario. Leyes y Reglamentos que no se implementan ni se respetan, unidades chatarra abandonadas en la vía pública, que sirven de refugio a niños de la calle y personas indigentes.

Vehículos estacionados sobre las aceras, a medio entrar en las cocheras, camiones de carga pesada y doble remolque circulando en las zonas residenciales y populares, mecánicos laborando en el arroyo de la calle, no se respetan manchas rojas, ni pares viales.

Accidentes ocasionados por personas etílicas al conducir, además por permitir la conducción de vehículos a menores de edad con falta de pericia y precaución en el manejo, estudiantes en sectores escolares que no son protegidos por ninguna autoridad oficial vial.

Patrullaje y vigilancia exclusiva en los bulevares céntricos y periféricos de la Ciudad.

Unidades del transporte urbano circulando a exceso de velocidad de lo reglamentado, las paradas de dichos camiones mal acondicionadas, ya que éstas deben estar pasando la boca calle, bajan y suben al usuario donde lo piden.

Se carece totalmente de una central para el transporte urbano, con su respectivo taller de mantenimiento y estacionamiento para las unidades fuera de servicio.

Constantes hechos delictivos donde se pierden vidas inocentes en asaltos a mano armada a comercios establecidos, corrupción de menores, violaciones sexuales, violencia intrafamiliar, robos agravados, asaltos bancarios, ajuste de cuentas, balaceras y riñas en la vía pública, etc... etc.

Proliferan los expendios de bebidas embriagantes y autoservicios, así como también a su alrededor y calles aledañas a todas horas, jóvenes y personas adultas ingiriendo bebidas alcohólicas (ebrios consuetudinarios) alterando el orden y cometiendo actos inmorales en la vía pública.

Abundan las pandillas en la Ciudad, jóvenes y señoritas de estrafalarias vestimentas, tatuados, los llamados “Cholos”, quienes se juntan y originan bolas en las esquinas fuera de comercios molestando a los transeúntes, al parecer venta de drogas dentro y fuera de los planteles educativos.

Festejos familiares nocturnos con aparatos de sonido a todo volumen, alterando el orden público donde con frecuencia se provocan riñas colectivas que regularmente terminan en actos lamentables.

Se observan infinidad de domicilios sobreprotegidos con altos y extensos enrejados, lo que demuestra que los moradores prácticamente nos encontramos “arraigados” mientras que los “cacos”, gozan de libertad.

Se aprecian en diferentes áreas de la ciudad, lotes baldíos llenos de escombro y basura, donde prolifera la fauna nociva.

Las eternas fugas de agua que dañan el pavimento, aunado a esto, personas que riegan el terreno con el vital liquido por la necesidad de mermar las polvaredas que afectan la salud de las familias y en la periferia semovientes, animales (canes) muertos en la vía pública.

En plena luz del día, lámparas encendidas en diferentes áreas de la ciudad, fluido eléctrico público y costoso, que pagamos los ciudadanos (DAP).

En la zona hotelera se puede apreciar cierta cantidad de mujeres suponiendo que son damas de la vida galante, donde se aprecian vehículos de alquiler, unidades policíacas, particulares y jóvenes que deambulaban por el lugar.

Llama la atención en los múltiples centros nocturnos personas en la vía pública con las mismas características que las anteriores.

Juzgo que la prostitución y la homosexualidad ejercida con escándalo en la vía pública no la consideran como una falta al Bando de Policía y Gobierno.

Sexo servidoras que no cuentan con su carnet actualizado por la Secretaría de Salud, pueden portar el virus de una enfermedad venérea y son lesiones que ponen en peligro la vida que por contagio tardan en sanar mas de quince días, lo que se manifiesta en el Código y Procedimientos Penales y se justifica su detención.

Se observa lastimosamente la conducta de menores y jóvenes de diferentes estratos sociales en la vía pública, dañando con pintas de “graffiti”, edificios públicos, escolares, parques recreativos, bardas, domicilios particulares y comercios, cometiendo fechorías consideradas en su rango como punibles.

Lo antes expuesto se debe abordar con mucha energía por la Autoridad Municipal, que es lo que corresponde a la Policía Municipal en prevención, apoyados en el Bando de Policía y Gobierno.

Lo del Cesar al Cesar, nuestro reconocimiento por la actuación tan encomiable en sus últimas intervenciones de la Policía Estatal Investigadora (PEI) en el esclarecimiento de los recientes homicidios sobre todo al tener el apoyo irrestricto del Lic. Abel Murrieta Gutiérrez, Procurador de Justicia del Estado (PGJE. ¡¡¡¡Enhorabuena!!!!!

Roberto Fleischer Haro, es egresado de la cuarta generación de la Escuela de Policía. Registro Nacional de Seguridad FEHR440205H26223583 e. Mail rfleischer_44@hotmail.com
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