Es imprescindible retomar el viejo esquema de la seguridad pública en el tema que se nos presente, más en la seguridad escolar.Sin lugar a dudas, la delincuencia juvenil es un fenómeno muy representativo desde el siglo pasado, es uno de los problemas criminológicos que crece cada día más, no solo en nuestro país sino también en el mundo entero; Es una de las acciones socialmente negativas, que va contracorriente de lo fijado por la Ley y a las buenas costumbres creadas y aceptadas por la sociedad.
Es un fenómeno social porque pone en riesgo la seguridad pública de la humanidad.
Es un suceso de ámbito mundial, porque se extiende desde los rincones más alejados de la ciudad industrializada hasta los suburbios de las grandes urbes, desde las familias ricas o acomodadas hasta las más pobres
Los adolescentes infractores de la clase baja tienen más probabilidad de ser investigada, arrestada por sospechosa, permanecer en prisión, ser llevada a juicio, ser hallada culpable y recibir castigo severo, que cualquiera de las otras clases sociales.
El tema de los jóvenes infractores es también un factor de atención e interés en materia de prevención. Por tal razón, se justifica que analicen sus características, causas y efectos con el fin de proponer estrategias y acciones que permitan reducir los índices de violencia.
No es posible establecer una sola causa como determinante de la conducta antisocial de los jóvenes, motivado en el gran número de adolescentes que no crecen en una familia integrada.
No obstante algunas variantes relacionadas con la familia o la ausencia de ésta, su estructura social, represiva o participativa origina diferentes conductas.
No podemos cerrar los ojos ante los problemas de los jóvenes que viven degradados por un sin fin de razones que jamás serán justificados.
Algunos jóvenes ratifican sus conductas; pero no pudiendo aguantar más tiempo su desorientación, las dudas que los aquejan, y sin apoyo de ninguna autoridad, vuelven a las andadas y se pierden adhiriéndose de nuevo a cualquier vicio o fechoría.
La droga es la forma mas engañosa y ruin de matar la dignidad del ser humano y de destruir a las familias.
Uno de los factores influyentes es la situación económica del país, al mejorar ésta, disminuirá el índice de desempleo; y mejorará dicha situación, a la larga se verá reflejado en el alto índice de escolaridad, y esto traerá como consecuencia una disminución en la delincuencia juvenil.
Pero la ausencia de una formación moral que hunde a las nuevas generaciones en un vacío espiritual, dejándolas sin creencias y principios esenciales para encontrarle sentido a la vida.
Lamentable y peligroso que en los planteles educativos y en otras áreas esté proliferando las drogas, ¿Qué pasó con la Ley de Seguridad Escolar para el Estado de Sonora? ¿Qué pasa con tantos programas y proyectos por parte de las autoridades policíacas para brindar seguridad a los alumnos en las escuelas?
Lo antes expuesto no solo es culpa de los padres de familia o de los gobernantes, todos somos culpables de la descomposición social de nuestro tiempo, tal vez no por lo que hemos hecho, sino por lo que hemos dejado de hacer, ante los problemas es usual buscar culpables y dedicarnos a criticar y señalar las fallas de los demás, pero si no somos parte de la solución, no seamos parte del problema.
Es urgente cuestionarnos y mirar qué estamos dejando de hacer para contribuir a sanar una sociedad gravemente enferma.
Roberto Fleischer Haro egresado de la cuarta generación de la Escuela de Policía. Registro Nacional de Seguridad FEHR440205H26223583 e. Mail rfleischer_44@hotmail.com