Malo muy malo y lamentable que se siga demostrando públicamente la falta de coordinación en los diferentes niveles de los cuerpos policíacos, eso nos demuestra la falta de capacidad y don de mando de los jefes, para normar y controlar conductas disciplinarias.El Jefe policiaco tiene la suficiente autoridad para cambiar de adscripción a su personal y comisionarlo donde considere prudente su desempeño sea mejor, y en caso que resultara presunto responsable de un delito, ponerlo a disposición de la autoridad a la que corresponda, debe existir disciplina reconocerse e imponerse en una corporación policíaca.
No se puede ser complaciente y conformista manifestando que otra corporación norme conductas en determinadas autoridades motivado en desavenencias.
Tampoco participar en el desaseo de la Ley, la Verdad y la Justicia y con la Ley en la mano, respetar y hacer que se respete la Ley.
El conjunto de políticas que tienden a garantizar la paz pública a través de la prevención del delito y de las faltas contra el orden público, mediante el sistema del control penal con la coadyuvancia de los tres niveles de gobierno nos darían a largo plazo resultados positivos.
Sugiero se consideren las siguientes observaciones relacionadas con el funcionamiento y el fortalecimiento de las policías a nivel Nacional.
En el País hay mil 661corporaciones en los distintos grupos de gobierno, de las cuales 93% son Estatales y Municipales.
“En consecuencia, las policías en México tienen normas incongruentes que dificultan la coordinación de las facultades de gobierno y las distintas competencias”.
En México no existe un control de las bajas en las corporaciones que permita la efectividad de la trayectoria de las policías (puros proyectos), como ejemplo de las bajas de agentes policíacos que entre los años 2004, 2005, y 2006 fueron contratados un aproximado de 91 mil 375 elementos estatales nuevos.
Los Estados considerados con más alta rotación y altas de uniformados son los de México, Veracruz, Distrito Federal, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, Nuevo León y Sinaloa.
“Las élites de las corporaciones han identificado que no es posible modificar al Estado sin una reforma profunda de las instituciones de seguridad pública, pero al mismo tiempo han utilizado a los militares” pero es de lamentarse que las fuerzas castrenses hayan encarcelado y arraigado a más uniformados que a narcotraficantes. Lo que habla por sí sólo de la complejidad de una reforma en la materia.
Se considera se hagan modificaciones a la Ley 255 de Seguridad Pública para el Estado, donde se asentarán y especificarán requisitos mínimos, para la contratación del mando superior de la policía municipal, así como el grado económico y experiencia.
Roberto Fleischer Haro egresado de la cuarta generación de la Escuela de Policía. Registro Nacional de Seguridad FEHR440205H26223583 e. Mail rfleischer_44@hotmail.com