La Ley 255 de Seguridad Pública del Estado de Sonora y el Bando de Policía y Gobierno (Obsoleta la Ley como el Bando) refiere que al frente de la Jefatura de Policía y Tránsito Municipal, habrá un jefe que adquirirá la jerarquía como tal.
Quién para el despacho de los asuntos de su competencia se auxiliará de personal de línea, así como de los demás funcionarios y empleados que autorice el presupuesto de egresos.
En principio, deberán analizarse las actividades específicas de cada uno de los elementos de la corporación, para estar en posibilidad real de asignar cargos compatibles con horarios y personas.
Se sugiere crear un manual de puestos y funciones así como un organigrama que responda a los requerimientos de la organización.
El servicio de seguridad pública deberá prestarse en forma continua y uniforme, debiendo tener como objetivos principales, asegurar, mantener o restablecer, protegiendo los intereses comunitarios, el orden y la tranquilidad pública.
Es clave en la prestación del servicio, la adecuada comunicación, por lo que se analizaría la conveniencia de reorganizar la operatividad funcional de radios móviles (MATRA), en aquellos casos que así lo requieran.
Conviene sectorizar la cabecera Municipal para prestar el servicio de seguridad pública en forma óptima y eficiente.
Dicha sectorización deberá ajustarse por una parte al grueso de la población, a atender los recursos humanos y materiales disponibles, todo ello en conjunto con las necesidades sociales mas apremiantes.
A fin de determinar con precisión el cumplimiento cabal de la función de vigilancia, se sugiere instrumentar una bitácora de trabajo, mecanismo que permita formular los reportes diarios, de manera eficiente, real y práctica.
No se trata ni se pretende crear burocratismos inútiles, solo darle forma, solidez y constancia a la actividad que se practica, hoy en día existen en muchos Municipios, diversos puntos a manera de módulos de vigilancia.
Considerando que la finalidad de éstos son en gran medida de atención ciudadana, canalización de casos a dependencias competentes y recepción de quejas y necesidades; Donde el oficial con atribuciones e iniciativa propia resolvería problemas de vecindad.
Para alcanzar estas metas de la seguridad pública, resultan insuficientes la vigilancia y protección contra la delincuencia, actividades que sin dejar de ser imprescindibles, están enfocadas únicamente a los efectos y no a las causas de la criminalidad.
Las cuales tienen su origen en diversos factores, entre los que destacan: la educación, los valores, la cultura, la vivienda, el empleo y la distribución de los ingresos, así como el entorno social y familiar.
Roberto Fleischer Haro egresado de la cuarta generación de la Escuela de Policía. Registro Nacional de Seguridad FEHR440205H26223583 e. mail rfleischer_44@hotmail.com