lunes, 22 de septiembre de 2008

¿Y los principios y la autoridad moral?

En mi trabajo como servidor público en materia de Seguridad, manifiesto el haber vivido diferentes experiencias lamentables, he visto jóvenes de todos los estratos sociales, drogados, trasnochando, en antros de vicio, de mal vivientes con vestimentas estrafalarias, muchos idos de la mente, conduciendo vehículos de tracción mecánica con la autorización de sus familiares, sin la pericia necesaria, a exceso de velocidad, embriagados y en toda la extensión de la palabra violando las Leyes.
Afortunadamente contamos con autoridades que siempre deberían estar al pendiente y prevenir la problemática que se pueda generar en contra de los ciudadanos.
En los diferentes municipios de nuestro Estado, se están viviendo situaciones constantes de muertes de jóvenes implicados en accidentes automovilísticos y diversos ilícitos, lo que lamento profundamente.
Todo lo que se mueva y suceda en la vía pública es responsabilidad de la Policía “PREVENTIVA” Municipal, que se considera tiene una esfera de acción muy amplia, además tiene participación directa en todos los ilícitos en flagrancia, por ende nos damos cuenta que la policía municipal se encuentra mal administrada o al parecer está condicionada.
Señores, esto no se va acabar con psicólogos ni discursos de buenas intenciones, programas o proyectos de corto y largo plazo, necesariamente hay que aplicar la ley como a derecho corresponda.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Código Penal y de Procedimientos Penales, Bando de Policía y Gobierno, fueron constituidos para ser respetados, aplicados y normar conductas en la vía pública, así es que ¡adelante! con el apoyo irrestricto de las autoridades Gubernamentales, Municipales y de los ciudadanos por el bien de nuestras poblaciones.
En el caso especifico de las Autoridades Municipales, este problema se torna muy complejo por ser la autoridad más cercana a la población y tener la necesidad de atender las solicitudes sobre la legítima demanda de la sociedad en general.
Por supuesto que no toda la responsabilidad se la dejaremos a las autoridades, nosotros los padres de “FAMILIA” no vemos a nuestros hijos con sabiduría, no los encausamos con principios y autoridad moral, ignoramos quienes son sus amistades, cuales son sus actividades de diversión, que toman, que fuman, que inhalan, si llegan o no a su casa, pero estamos tranquilos con la vida licenciosa que llevan.
El peligro aparece cuando empiezan a vivir, en la vagancia, alcoholismo, adicciones, etc. etc...
Solo una actitud firme y respetuosa nos permitirá confiar en nuestra capacidad para gobernar sus vidas mientras sean jóvenes. Pero también no esperemos de las autoridades lo que humanamente no pueden proporcionarnos, como padres pongamos la parte que nos corresponde que son los principios y la autoridad moral.
Roberto Fleischer Haro, egresado de la cuarta generación de la Escuela de Policía. Registro Nacional de Seguridad FEHR440205H26223583 e. Mail rfleischer_44@hotmail.com
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